Ubicación del Acuario

Elegir bien la ubicación de nuestro tanque es muy importante. De lo acertado de nuestra elección va a depender el bienestar de nuestros peces y el de nosotros mismos, puesto que nos evitaremos muchos problemas que surgirían más adelante, y que serían complejos de solucionar. Como ya hemos dicho otras veces, un acuario completamente montado y lleno de agua es un elemento muy pesado si lo comparamos con su volumen aparente (lo grande que nos parece). Un acuario de 70 x 35 x 40 cm, que tendría un volumen de 98 l., puede llegar a pesar fácilmente y a pocas piedras que añadamos como adorno, 120 kg. Como cualquiera puede suponer, mover este peso muerto entrañaría serías dificultades, pero el problema mayor no es la fuerza que podamos desarrollar, sino que un acuario esta diseñado para contener agua manteniéndose estático y sobre una superficie firme y homogénea.

Si intentamos mover un acuario lleno, aplicaremos más presión en unos puntos que otros, y lo más probable es que los cristales se rompan. La conclusión es clara, no se puede mover un acuario lleno. Aun cuando no contenga agua, un acuario simplemente con la grava y adornos puede llegar a pesar bastante (en función de su volumen), y nos encontramos de nuevo con el problema de la posible rotura de un cristal por aplicar presión donde no debemos. La única forma de trasladar un acuario ya montado es desmontarlo y volverlo a montar en su nueva ubicación. Cualquiera que haya montado y desmontado un acuario alguna vez sabrá que es una labor pesada, y aún a riesgo de parecer vagos, es mejor evitar el trabajo de más en la medida de lo posible. Es evidente por, tanto, que hay que elegir un buen sitio para nuestro acuario, y estar convencidos de la idoneidad de su ubicación antes de comenzar su montaje, o vamos a trabajar mucho en balde. Algunos requisitos recomendables al futuro enclave de nuestro acuario son los siguientes:

 • Necesidad de una toma de electricidad cercana, con una potencia suficiente como para permitir conectar todos los aparatos eléctricos. No es demasiado cómodo, práctico, ni seguro, tener que tender varios metros de cable para llegar a una toma de corriente.

 • Es recomendable que el acuario se encuentre cercano a una toma de agua y un desagüe, aunque no indispensable, con el fin de facilitar las labores de sifonado y cambio de agua.

 • El acuario ha de situarse sobre una base sólida. Esto quiere decir que el mueble sobre el cual lo situemos, tiene que ser lo suficientemente recio como para soportar sin problemas el enorme peso que supone el tanque ya instalado. El mueble ha de ser firme y debe estar correctamente afianzado (que no baile, y que ninguna de sus patas este "coja").

 • Mucho cuidado, en el caso de tanques de gran volumen, con el peso máximo que pueden soportar las estructuras de nuestro domicilio. Un acuario concentra mucho peso en poca superficie, por lo que debemos estar seguros de que el suelo podrá soportar el peso combinado de acuario y mueble. Es recomendable, en estos casos, hacer coincidir la base del mueble que sustenta el acuario sobre una de las vigas del forjado del suelo, para asegurarnos así una mayor resistencia y seguridad.

 • Debemos de asumir que los acuarios contienen agua, y que al realizar las labores de sifonado y cambios de agua, siempre va a caer algo de agua sobre el mueble que haga de soporte, por tanto es debemos evitar, por ejemplo, emplear la valiosa cómoda de la abuela como base no vaya a ser que se estropee por el agua. Si el mueble que actúe como base es resistente al agua mejor que mejor.

 • La superficie sobre la que se va a asentar el acuario debe ser lisa y nivelada. No nos servirá un mueble de superficie irregular, pues ejercería más presión en unos puntos del cristal de la base que en otros, y se correría el riesgo de que se rompiese. La superficie ha de estar nivelada por idénticas razones; si no fuese así el agua ejercería más fuerza sobre una pared que sobre la otra. Al decir que el mueble ha de estar nivelado, no quiere decir que tengamos que ir con un nivel de albañil a comprobar si es exactamente así, pero si que no haya un desequilibrio evidente. Una práctica recomendable es colocar bajo la base del acuario una fina capa de gomaespuma o corcho, que actuará como amortiguador eliminando la incidencia de pequeñas irregularidades sobre la base del tanque.

 • La altura ideal para colocar un tanque desde el punto de vista estético o visual, es a la de los ojos de un hipotético observador situado en el lugar pensado para su contemplación. Desde el punto de vista funcional, el acuario debe estar situado a una altura tal que nos permita realizar de manera cómoda las labores de mantenimiento de nuestro tanque. La funcionalidad ha de predominar sobre la estética. Un acuario situado a 1,60 m para que la persona que pase de pie junto a el lo vea a su altura ideal resulta muy bonito. El observador estará encantado, pero seguramente la persona encargada del mantenimiento no estará tan feliz, puesto que cada vez que tenga que usar el salabre, sifonar... deberá utilizar una escalera para llegar con comodidad al fondo del acuario introduciendo la mano por la tapa (salvo que mida dos metros, por supuesto), lo que además de ser incómodo, resulta peligroso. Igualmente, en el caso de un acuario situado a 60 cm. de altura, para verlo en todo su esplendor desde nuestro cómodo sillón reclinable, acabará por destrozar nuestra espalda cuando tengamos que permanece en cuclillas cada vez que realicemos el mantenimiento del tanque.

 • Es importante ubicar nuestro acuario en una habitación en la que las temperaturas no sean extremas. El que la temperatura ambiente se sitúe en invierno a 14 º C y en verano a 40 º C no nos va a generar más que problemas si situamos nuestro acuario en esa posición. En primer lugar vamos a tener que emplear una resistencia de una potencia muy grande en proporción a su volumen para poder calentar el acuario en invierno. Si esa resistencia llega a averiarse cuando la temperatura no sea tan fría, y queda permanentemente encendida, subirá tanto la temperatura del agua que matará a nuestros peces. Por el contrario, en verano el calor desmesurado elevará en exceso la temperatura del agua, y refrigerar un acuario si es un auténtico problema. Los equipos como las bombas de aire o las de filtros externos, van a sufrir mucho más por trabajar en un ambiente con temperaturas tan cambiantes, su vida útil será mas corta, su rendimiento menor, y se estropearán con más facilidad. Por último, la variación de la temperatura del agua, en especial a lo que al calentamiento se refiere, será inevitable, y los peces y las plantas sufrirán por ello.

 • Que no reciba luz solar directa. Pese a lo que algunos afirman un acuario NO necesita recibir luz solar, y no sólo no lo necesita, sino que muchas veces que el de el sol es contraproducente. Excepto en casos que podemos contar con los dedos de una mano de peces para los que resulta recomendable (raramente imprescindible) recibir los rayos solares al amanecer o al atardecer únicamente como estímulo para la puesta, podemos decir que a los peces les da igual que les de el sol o que no les de. Más aún, la iluminación normal para un pez que deambula por un río es de arriba hacia abajo, mientras que la luz del sol que penetra a través de una ventana normal, lo hace lateralmente. Esta iluminación altera el crecimiento de las plantas en lo que a su dirección se refiere y confunde a los peces. Además, la luz solar directa sobre un acuario contribuye sobremanera a la proliferación de algas, que son antiestéticas y pueden llegar a "asfixiar" a las plantas del acuario. Por último, el que el sol incida directamente sobre un acuario contribuirá a que en época veraniega la temperatura del agua aumente hasta llegar incluso a límites peligrosos, y puede hacerlo muy rápidamente. Concluyendo, es preferible que nuestro acuario tenga una buena batería de tubos fluorescentes que se repongan periódicamente y que no reciba los rayos solares..

 • Otro detalle importante a la hora de situar nuestro acuario es ubicarlo en un lugar tranquilo por el cual no este pasando constantemente gente. Pasillos y recibidores muy transitados son malos lugares para colocar un tanque por dos razones. El continuo trasiego de gente por delante del acuario puede llegar a molestar a los peces, en especial si está habitado por alguna especie tímida. En segundo lugar, aumenta el riesgo (aunque sigue siendo remoto) de que reciba un golpe por accidente y se rompa alguno de los cristales. Creemos necesario aclarar en este punto, que hay que dar un buen golpe para que se rompan los cristales de un acuario normal, pero los accidentes ocurren y hay que evitar en la medida de lo posible las posibilidades de que se den.

 • Si tenemos gato, aves sueltas... es recomendable que el acuario este fuera de su alcance o que este dotado de una tapa que cubra su superficie para evitar que alguna de nuestras mascotas acabe en el agua o que nuestros peces sirvan de cena y no de adorno.

 • Una habitación en la que se fume mucho no es una buena ubicación para nuestro acuario, en especial si está dotado de una bomba de aire.

 • Los aparatos de funcionamiento continuo de nuestros acuarios son bastante silenciosos, a penas emiten más sonidos que un sordo zumbido y el ruido del agua al moverse o el aire a burbujear. En general no son demasiado importantes como para perturbar el sueño de nadie, pero debemos valorar esta posibilidad antes de situar un acuario en un dormitorio. La luz, que ha de mantenerse encendida un determinado periodo, puede resultar molesta, pero el problema se soluciona con unas improvisadas cortinillas. Sin embargo, apagar el filtro u otras bombas durante la noche para que su ruido no perturbe nuestro sueño no es una solución viable. El filtro ha de permanecer en funcionamiento de manera constante (al menos el biológico si tenemos dos filtros separados), puesto que si no existe la posibilidad de que las bacterias aerobias del filtro consuman el oxigeno disuelto en el agua, y como esta no se mueve, mueran por falta de oxígeno. La consecuencia de esto es una brutal y rápida subida de sustancias nitrogenadas que suele matar a todos los peces del tanque. Así que ya sabemos, si nos molesta el ruido, coloquemos el acuario en otro lugar. Si cumpliésemos todas las pautas dadas, situaríamos nuestro tanque en un lugar ideal, pero la mayoría de las veces es imposible respetar todos los puntos. Esto no quiere decir que no podamos tener un acuario, simplemente que no se situará en una ubicación óptima. Los puntos que si es esencial respetar son los referido a toma de luz, firmeza del mueble, situación en tanques de gran volumen, no recibir luz solar directa, no estar expuesto a temperaturas extremas y no apagar el filtro biológico por las noches.

 

Posteado el 12 de Abril de 2009 por Saxta2  |