Alimento Vivo

Comida viva para los peces de acuario.

En este pequeño artículo voy a intentar aclarar algunas de las dudas que muchos aficionados tienen sobre la utilización de alimentos vivos en la dieta de sus peces.

Según mi experiencia y la de otros muchos aficionados, el alimento vivo es muy importante en la aclimatación de nuevos peces a nuestros acuarios, sobre todo si se trata de animales salvajes. Es siempre un aliciente importante y ayuda a generar las condiciones apropiadas para la reproducción. Se trata por tanto de algo tan recomendable como puedan ser los cambios periódicos de agua. Además a los acuariófilos de ciudad nos puede servir de excusa para darnos un buen paseo por el campo en cuanto empieza el buen tiempo.

No pretendo aquí hacer un exhaustivo repaso de todos aquellos animales que pueden servir como alimento vivo, tan sólo citar los más comúnmente utilizados, con sus ventajas y las precauciones que debe tomarse en la recogida de otros

En primer lugar quiero referirme al estímulo que produce en los peces el hecho de tener que perseguir una presa, ocasión que raramente tienen en nuestros acuarios. Acostumbrados a encontrar su comida seca en la superficie del acuario más o menos en el mismo lugar y a la misma hora, corremos el riesgo de que el comportamiento de nuestros cíclidos caiga un poco en la apatía y la comodidad. Además, observamos que en algunos de ellos se hace difícil obtener reproducciones con éxito. Hay que considerar que siendo la mayoría de los cíclidos unos peces territoriales ligados en la naturaleza a un espacio relativamente restringido, dos son los motivos que les inducen a defender un determinado lugar: un refugio seguro y disponibilidad de comida para ellos y sus futuros alevines.

.- Artemia salina: De todos es conocido el uso que se hace de sus nauplios como una de las primeras comidas para los alevines. Tiene un alto contenido en proteínas y es, por tanto, muy apropiada para el crecimiento de los peces. Los adultos son menos utilizados como comida viva, ya que no es demasiado fácil su cultivo hasta este estado. Algunos afortunados tienen la ocasión de encontrarlas en grandes cantidades en la naturaleza, ligadas a hábitats hipersalinos donde son los únicos macroinvertebrados capaces de prosperar. Esta condición de su hábitat nos da además la seguridad de que difícilmente habrá organismos perjudiciales para nuestros peces junto a ellas.

Artemia salina adulta en medio natural

Nauplio de Artemia al microscopio, foto por Enrique Arranz

.- Daphnia sp.: La popular pulga de agua, que antes se encontraba en casi todas las charcas o estanques, parece ahora difícil de localizar. En general se encuentra en aguas estancadas donde sean abundantes las algas unicelulares de las que se alimenta. Si bien su contenido alimenticio no es demasiado grande, la quitina de su caparazón ayuda a regular el tránsito intestinal de los peces. Además es muy apreciada por su movilidad y resistencia en el acuario. Una solución puede ser cultivarla en casa, para lo que sólo necesitaremos un depósito de al menos 20 l, lleno de agua de acuario, en el cual puede añadirse una pequeña cantidad de abono para favorecer la proliferación de algas unicelulares. Una posible alimentación que corregiría en parte su escaso contenido en nutrientes sería a base de levaduras y espirulina. Haciendo este cultivo podemos estar seguros de que el agua es de total confianza y además podemos controlar que sean el único animal presente en el mismo.

.- Larva negra de mosquito: Aquí en España la especie más común es Culex pipiens, cuyas hembras adultas suelen alegrarnos los atardeceres veraniegos con sus picotazos. Si queremos ser positivos, pensemos que detrás de un picotazo vendrá una puesta de la que podremos aprovechar sus larvas (¡no hay mal que por bien no venga!). Su contenido alimenticio es bueno y los peces disfrutan cazándolas, su principal inconveniente es que es imposible almacenarlas vivas, a no ser que queramos arriesgarnos a que se transformen en adultos dentro de nuestra propia casa... . Si vivimos en el campo o en las afueras de la ciudad, será fácil que en la superficie de nuestro cultivo de pulgas de agua encontremos constantemente larvas, que es recomendable ir pescando cada pocos días.

.- Larva roja de mosquito: Es la larva de Chaoborus sp., cuyos adultos no pican. En cursos de agua relativamente limpios puede encontrarse en gran número entre las algas filamentosas del fondo. Su valor nutritivo es alto, aunque no es recomendada para algunos peces como los Tropheus, en los cuales puede causar problemas intestinales. En ocasiones se encuentra también en las primeras capas del fondo limoso de los ríos.

.- Tubifex sp.: se trata en este caso de un gusano de color rojo claro, que vive en grandes concentraciones en el fondo de cursos de agua con una alta contaminación orgánica, por lo que habrá que tener cuidado o conocer muy bien las condiciones del lugar en el que se recogen. Es recomendable dejarlos al menos un día en agua limpia (haciendo cambios cada 8 horas) antes de echarlos en el acuario, para eliminar los gérmenes que puedan llevar en su interior. Su principal interés para el acuario es su contenido en materia grasa.

.- Gusanos grindal: Son unos pequeños gusanos blancos de unos 7-8 mm de longitud, cultivados por los aficionados a los kilis. Son bastante interesantes desde el punto de vista de la nutrición de los alevines. Su cultivo puede hacerse en pequeñas fiambreras en las cuales se disponga una capa de turba no fertilizada que se mantenga siempre ligeramente húmeda. Se les suele alimentar con pienso de gatos y se recogen diariamente aquellos que se encuentran en las paredes de la fiambrera. Sobreviven bastante tiempo dentro del agua, por lo que es casi seguro que todos los que echemos en el acuario serán consumidos por los peces.

.- Drosophilas: Son las moscas del vinagre, en esta misma página hay un artículo indicando sus virtudes y formas de cultivo.

.- Gusanos de la harina: Con este nombre nos referimos habitualmente a las larvas del escarabajo Tenebrio molitor. Alcanzan un tamaño de casi 2 cm, y son utilizadas principalmente en terrariofilia, aunque también les gustan a los cíclidos predadores de tamaño medio-grande. No conviene abusar de su empleo, ya que pueden causar problemas de indigestión por su duro exoesqueleto de quitina. Puede realizarse fácilmente un cultivo en una fiambrera de plástico en la cual se dispondrá una capa de 2 a 3 cm de harina y pan rallado, con trozos de pan o galletas sobre ella. Periódicamente pueden añadirse trozos de manzana que serán retirados a los 2 o 3 días cuando comiencen a pudrirse. No hay que olvidar tapar la fiambrera con una malla mosquitera para evitar fugas, a la vez que se permite la ventilación del cultivo.

.- Caracoles de pequeño tamaño: Hay peces especializados en su consumo como los Oscar (Astronotus ocellatus) o los Ciphotilapia frontosa, hay que tener precaución, ya que pueden ser portadores de organismos patógenos.

.- Lombriz de tierra: Los cíclidos de mayor tamaño disfrutan comiendo enteras las de gran tamaño, aunque son más apropiadas aquellas de menos de 10 cm, ya que su intestino no contiene tanta cantidad de tierra, que podría ensuciar nuestro acuario. En caso de necesidad pueden trocearse, ya que su movimiento llamará rápidamente la atención de los peces.

.- Lombriz roja de California: Se trata de la especie Eisenia foetida, de menor tamaño y color rojo más intenso que la lombriz de tierra habitual de nuestras latitudes. Tiene un gran contenido proteico y se emplea habitualmente para la transformación de residuos orgánicos en compost, por lo que si alguno de nosotros puede encontrarla, quizás pueda cultivarla en su propio jardín.

.- Gambusia holbrooki: No, no se trata de un error, hay veces en las que leemos en libros o revistas de acuariofilia la conveniencia de tener un pequeño grupo de vivíparos para que los cíclidos puedan consumir sus crías, lo que a mi me parece una aberración. Sin embargo, en multitud de acequias de riego, balsas y charcas de nuestro país encontramos este vivíparo introducido para acabar con las larvas de mosquito que propagaban la malaria y que ha causado no pocos problemas ecológicos debido a su amplia tolerancia a las condiciones de hábitats, facilidad de reproducción y competencia con especies de similar tamaño como el fartet (Lebias ibera). Para algunos cíclidos piscívoros es un auténtico deleite contar con un banco de unas decenas de estos peces en su acuario y así se despiertan sus instintos cazadores.

Gambusia holbrooki

De este artículo se deduce que muchos de los animales propuestos en este artículo son difíciles de cultivar y por tanto, sólo podremos aprovecharlos durante parte de la primavera y el verano, al contrario que otros que sí pueden mantenerse constantemente en condiciones controladas en nuestros domicilios.

En resumen, espero que este breve comentario sirva para despertar la inquietud de algunos por este tipo de alimentos, ya que por muy equilibrados desde el punto de vista nutricional que estén hoy en día los alimentos secos, su efecto no puede compararse al de los aquí citados.

Posteado el 12 de Abril de 2009 por Saxta2  |