Plantas en un acuario de Cíclidos Africanos

 

Aunque los Cíclidos son peces comunes en los acuarios de aficionados con cierta experiencia, hay algunos aficionados a la acuariofilia que renuncian a ellos por ideas equivocadas o malas informaciones acerca del comportamiento de estos fascinantes peces.

A ello ayuda la escasa información (o incluso errónea) que muchos comerciantes ofrecen a sus clientes. Frases acerca de la agresividad de los Cíclidos, de la dificultad de su mantenimiento, de la imposibilidad de mantenerles en acuarios comunitarios o de la necesaria supresión de las plantas en la mayoría de los acuarios que los albergan, son moneda común en muchas tiendas de acuariofilia.

Aunque en realidad todas esas ideas son rebatibles, o al menos matizables, no voy a entrar en esta ocasión a responder a las tres primeras y me voy a centrar en la última, es decir en la posibilidad de mantener plantas junto con los Cíclidos de los lagos del Rift.

Cuando empecé a pensar en montar un acuario para Cíclidos del Este de África leí unos cuantos libros y revistas y muchos artículos de Internet acerca del mantenimiento de estos peces. En algunos de ellos, se hacen recomendaciones acerca de utilizar plantas artificiales o prescindir completamente de plantas en los acuarios que albergan Cíclidos de los lagos Malawi y Tanganika. Espero lograr convencer a los lectores de que no es necesario renunciar a las plantas si se quieren mantener estos peces.

Tengo que empezar reconociendo que nunca se me dieron bien las plantas, ni dentro de los acuarios ni fuera de ellas. Probablemente porque nunca puse el interés ni la paciencia necesaria para cuidarlas. Siempre las consideré accesorias y difíciles de mantener, ya que a mí lo que me gustaba realmente eran los peces. Sin embargo, me gastaba bastante dinero en comprarlas porque no me parecía bonito un acuario sin nada verde.

Como casi todos, empecé en la afición con acuarios de conjunto de peces "comunes" (guppys, platys, mollys, escalares,...) y continué en ella mezclando peces y plantas de distintas procedencias geográficas y diferentes requerimientos de química del agua, es decir equivocándome totalmente.

Con el tiempo, mejoré en el conocimiento de peces y plantas y empecé a controlar los parámetros del agua para adecuarlos a los habitantes de mi acuario y aprendí una enseñanza básica: no meter nunca en un acuario un pez o una planta, por mucho que me pudieran gustar, que puedan no encajar con lo que ya hay dentro del mismo, sean otros peces, plantas, o tipo de agua. Si bien los acuarios de Cíclidos africanos no son los más fáciles para el mantenimiento de las plantas, es posible hacerlo teniendo en cuenta una serie de normas básicas.

Los problemas fundamentales para mantener plantas en este tipo de acuario son los siguientes:

 

El agua
El agua de una dureza de media a elevada y de pH alcalino no es la más adecuada para el mantenimiento de la mayoría de las plantas, que no la soportarían.

Los peces vegetarianos
Algunos de ellos, como los Mbunas del Malawi (Pseudotropheus, Labeotropheus, Labidochromis, Cynotilapia,...), algunos Haplochrominos también del Malawi (Protomelas, Copadichromis, ...) y muchos habitantes del Tanganika (Tropheus, Petrochromis, Eretmodus,...) comen principalmente vegetales y, por tanto, consideran a las plantas como comida.

Los peces excavadores
Evidentemente pueden desenterrar las plantas (algunos Neolamprologus, Lamprologus o Julidochromis del Tanganika y Pseudotropheus, Labeotropheus, Melanochromis o Labidochromis del Malawi, por ejemplo).

Las rocas
En el hábitat típico en el que viven muchos de los Cíclidos de estos lagos no hay plantas. Únicamente rocas, rocas grandes y pequeñas en las que la única vegetación son las algas (si descartamos el fito-plancton que flota en el agua). Habitualmente los acuarios que se preparan para estos peces tienen una superficie muy grande cubierta por rocas apiladas, lo que dificulta la introducción de muchas plantas que necesitan grava o arena para fijarse al substrato.

Por lo tanto la elección de las plantas tiene que intentar solucionar todos o la mayor parte de esos problemas.

Algunas de las plantas que lo logran son:

©TropicaAnubias barteri var. "nana"
Esta es, probablemente, la planta más adecuada y recomendable para acuarios de Cíclidos africanos. Es una planta muy resistente que, aunque no se encuentra en los lagos del Rift, procede de África y soporta perfectamente la dureza y la alcalinidad de sus aguas. Tiene las hojas tan duras que los peces que comen vegetales, aunque puedan mordisquearlas, son prácticamente incapaces de dañarlas más que ligeramente. Se pueden fijar a las rocas, ya que no necesitan substrato de grava o arena, por lo que basta con sujetarlas durante unas semanas con un hilo o goma a una piedra para que sus raíces se fijen en ella, lo que evitará además que los peces excavadores puedan des enterrarlas. Además es una planta de baja altura (entre 7 y 15 cm.) y de crecimiento lento, por lo que no estorba demasiado a los peces nadadores. Soporta temperaturas de entre 20 y 30º C.

©TropicaAnubias barteri var. "angustifolia"
Igual que la anterior, y como todos los tipos de Anubias, esta planta es resistente, es posible fijarla a las rocas y es recomendable para este tipo de acuarios. Sin embargo mi experiencia personal ha sido peor con esta que con la anterior. Me da la sensación de que su crecimiento es aún más lento que en la variedad nana y, por alguna razón, los peces mordisquean con más frecuencia las hojas tiernas de esta planta. También es una planta algo más alta que la anterior.

©TropicaMicrosorum pteropus
Otra de las mejores elecciones para acuarios de este tipo. Igual que las anteriores, soporta sin problemas dureza y alcalinidad del agua, y también es una planta muy resistente y fácil de mantener. Procede del sudeste de Asia y soporta temperaturas de entre 22 y 30º C. Sus hojas no son tan duras como las de las Anubias, pero parecen tener mal sabor para los peces porque las respetan bastante. Al igual que las anteriores, es posible fijarlas a las rocas, por lo que no necesitan substrato de grava o arena y los excavadores no pueden desenterrarlas. Sin embargo, hay que utilizarlas con cuidado si se van a introducir peces nadadores, ya que crecen bastante, pudiendo alcanzar una altura de 35 cm.

©TropicaVallisneria gigantea
Aunque no siempre es recomendada, a mí me han dado muy buen resultado todos los tipos de Vallisneria. De ellas, la menos problemática es la variedad gigante, dado el mayor grosor de sus hojas. Para empezar, esta planta también soporta aguas duras y alcalinas. La prueba es que se la puede encontrar en los lagos Malawi y Tanganika, aunque no en las zonas de rocas, sino en las arenosas. Y ese es uno de los problemas de esta planta, ya que necesariamente tiene que tener las raíces enterradas en la grava o arena y eso la hace menos adecuada para peces excavadores. Si se utiliza con peces excavadores, cuanto más lejos esté de la base de las rocas mejor, ya que es raro que los peces excaven en esas zonas. También crece mucho en altura, lo que puede resultar un inconveniente para los peces nadadores. Sin embargo, tiene la ventaja de que puede servir de refugio en caso de agresiones o como lugar de escondite para los alevines. Al ser una planta de crecimiento muy rápido, tiene también la ventaja de que, aunque sea mordisqueada por algunos peces, puede desarrollarse más deprisa de lo que los peces pueden dañarla.

©TropicaCryptocorine wendtii
Esta planta, procedente de Asia, fácil de mantener y muy agradecida, también tiene unos muy elevados índices de tolerancia en cuanto a dureza y pH, por lo que no resulta difícil de mantener. Además, al parecer tiene mal sabor para los peces y esa es la causa de que la respeten. Crece bastante, pudiendo llegar a los 30 cm., y además necesita substrato de grava o arena para fijarse.

Además de las anteriores, que se encuentran con facilidad en los comercios especializados, hay quien recomienda la Crinum natans, que yo no he comprobado personalmente pero que, al parecer, los peces respetan por la dureza de las fibras que forman sus largas hojas. Se trata de un bulbo que tiene también gran tolerancia a las composiciones químicas del agua. Crece a gran altura, pues puede llegar hasta el metro veinte centímetros, y sus largas hojas flotan en la superficie del acuario. Aunque yo he preferido no utilizarla hasta ahora, tengo algunas referencias de que puede ser otra opción.

Independientemente de otras consideraciones, es siempre necesario dar a los peces una dieta alimenticia adecuada a sus necesidades pero, si se mantienen plantas en el acuario, es todavía más importante dar el aporte vegetal necesario a los peces para evitar que intenten buscar un suplemento en las plantas del acuario. La utilización de espirulina o de cualquier compuesto en escamas para peces vegetarianos, puede complementarse con papillas de base vegetal (guisantes, por ejemplo), y hojas de espinaca o lechuga ligeramente cocidas. Todo ello ayuda a que las plantas sean ignoradas.

Yo personalmente no utilizo ningún tipo de abono para las plantas que se fijan en las rocas y sí suelo enterrar algo de abono junto a las raíces de las Vallisnerias o Cryptocorines. En todos los casos, las plantas se desarrollan perfectamente sin más ayuda que alguna poda esporádica en las Vallisnerias y la retirada de las hojas estropeadas en el resto de las plantas.

Además de las ventajas de tipo estético, y de las ya comentadas de utilización como refugio, existe otra fundamental que justifica el mantenimiento de plantas en el acuario, que es la ayuda que realizan en el proceso de transformación de los restos orgánicos y el aporte extra de oxígeno que supone tenerlas.

Posteado el 12 de Abril de 2009 por Saxta2  | Agradecimientos a la AAA